Marhoder: ‘Aprender a decir ‘no’ ha sido uno de los grandes logros de la temporada’

Sus andanzas como coach profesional de League of Legends comenzaron allá por 2015. Pablo ‘Marhoder‘ Menéndez se inició en Summa.gg para pasar después a la squad de Penguins Mafia, equipo con el que daría el salto a Superliga Orange en 2018 y llegaría a jugar, incluso, el European Masters. Posteriormente, tras pasar por Dragons, comenzó su primera aventura fuera del país con PENTA, equipo de la primera división alemana. Tras un breve paso por S2V y una vuelta a Alemania donde consiguió volver a subir a PENTA a la primera división, regresó a España para hacer lo mismo con AstralisSB… y lo ha conseguido. El equipo acaba de ascender a Superliga tras derrotar a eMonkeyz.

Kaikoo: ¡Enhorabuena por el ascenso! ¿Cómo lo estáis viviendo?

Marhoder: Pues, para mi no es algo nuevo, soy un perfil en el amateur un poco distinto a lo que viene siendo lo normal porque yo vengo de arriba, rebotado. Pero lo viví muy feliz porque creo que la gente con la que he trabajado y con la que he estado día a día se lo merece mucho. Cuando ves que la organización pone mucho de su parte, busca hacerlo lo mejor posible, se lo merece. Y es que no me ha salido otra cosa que no fuera poner todo mi trabajo y dedicación para sacar esto adelante, así que desde mi punto de vista muy tranquilo, me lo esperaba, tenía mucha confianza.

Los jugadores han reaccionado bien, creo que viendo el progreso que tenían acumulado y sobre todo viendo cómo habían evolucionado sus rutinas tanto dentro como fuera del game, y cómo habían levantado una actitud, por decirlo de alguna manera, más profesional, creo que estaban muy preparados y concienciados en lo que había que hacer para subir. A ninguno le sorprendió. Durante la temporada cuando perdíamos nos lo olíamos… y cuando ganábamos también. No hemos sido un equipo que ha hecho una performance por encima de sus entrenamientos, sino que hemos sido muy lineales, hemos sido lo que somos, lo que entrenábamos, y eso es muy bueno a la hora de medir dónde estás. Creo que a nadie le pilla por sorpresa de los que estamos dentro, es verdad que para ellos es un alivio, porque el año pasado ni siquiera llegaron a este partido.

K: ¿Dirías que ha sido difícil llegar hasta aquí a nivel profesional?

M: No (risas). Creo que no, que ha sido un poco derivado de los resultados que he tenido. Quiero decir, si lo haces muy bien en un equipo, te va a fichar uno mejor. Si en ese equipo mejor no lo haces bien, pues te fichará un equipo de nivel más bajo y lo que hay que hacer es intentar no estancarte. Creo que lo que he hecho muy bien como persona es ser muy ambicioso en lo que quiero aprender y no estancarme. Si algo te sale mal es porque puedes hacerlo mejor, y siempre busco cómo hacer las cosas mejor aunque sea una chorrada. Yo hablo mucho con los jugadores, soy muy comunicativo y si fallo en una palabra tengo que cambiarla para la próxima vez. He trabajado mucho en saber comunicar lo que quiero tratar, entonces creo que es un camino frustrante más que difícil, puesto que competir a veces frustra mucho, porque hay momentos en los que piensas que no estás en el sitio en el que debes, pero también hay que ser realistas: si no estás en el sitio en el que debes el único que te puede colocar donde mereces eres tú mismo y nadie te va a regalar nada. Desde mi punto de vista ha sido fácil porque me gusta mucho lo que hago, no me resulta un trabajo pesado y entiendo que desde fuera si yo respondo fácil parece que soy tonto (risas).

K: ¿Cómo definirías la temporada, hay algún momento que destacarías? 

M: Ha sido una temporada de paciencia, de medirse muy bien y de escuchar más que otra cosa. Lo dije en una entrevista con LVP, creo que si algo hemos hecho bien ha sido medir muy bien los tiempos que teníamos, escuchar mucho a toda la gente que trabajaba en el equipo para entender mejor cómo podemos ayudarnos entre todos y llegar a conclusiones. Me molestaban mucho los días que no llegábamos a conclusiones o los días que se entrenaba y veía que no podíamos más. Ha sido una temporada muy larga para nosotros, hemos tenido que parar muchas veces porque el burnout acechaba y es algo en lo que no puedes entrar durante la temporada, así que preferíamos parar, dar un pasito para atrás para dar cinco pasitos para adelante… y no solo para reflexionar, sino también para contemporizar el esfuerzo, es decir: tienes que estar trabajando ocho meses, si pones una locomotora al 100% de su potencia durante ocho meses, igual a los siete se rompe. Pero si trabajas con la locomotora con menos potencia al principio y la pones al 100% los últimos 1000 metros, pues llegas a tu destino. Eso es lo que buscábamos desde el cuerpo técnico, muchas veces los jugadores querían hacer más y aprender a decir ‘no’ ha sido uno de los grandes logros de la temporada, porque tanto en game como fuera del game somos un equipo muy unido y muchas veces, cuando trabajas con un grupo tan cerrado, decir ‘no’ es tabú porque quieres agradar a todo el mundo ya que todo el mundo te agrada. Y decir ‘no’ es una de las grandes victorias que hemos tenido este año.

K: Es cierto que parece que a veces, cuando paras, estás perdiendo el tiempo.

M: Correcto, pero es necesario descansar.

K: ¿Podríamos decir entonces que esta ha sido la clave de vuestro éxito?

M: Sobre todo ha sido esencial repartir la carga porque cuando hablamos de empezar la season dejamos claro que iba a ser muy larga, preferimos estamparnos al principio para llegar a los momentos que importan a tope. Obviamente ha habido semanas que ha habido que apretar, y no pasa nada, es lo que hay. Y otras semanas hemos ido más chill, no hemos metido tanta carga, buscando más el trabajo individual de cada uno que el grupal sin exponernos a quemarnos, que es algo que si pasa es muy difícil de deshacer.

K: Me has dicho que los jugadores también se esperaban el ascenso pero, conforme os acercabais al éxito, ¿cómo se sentían?

M: A ver, un poco de todo. Al principio, fue muy duro, porque yo venía de unos estándares que los jugadores no estaban ni cerca. Y los jugadores tampoco tenían una formación para entender los estándares que yo requería, así que de primeras fue un poco shock para todos. Ellos en plan de: ‘qué narices me está diciendo este señor’ y yo de: ‘dónde santa madre me acabo de meter’. Fue sentarse mucho, hablar mucho, intentar que ellos entendieran mis puntos de vista, el porqué de las cosas que les decía… y no es que sus técnicas estuvieran mal, sino que eran una manera obsoleta de jugar al videojuego y sobre todo de usar el lenguaje, la comunicación era terrible. Entonces de primeras creo que nadie confiaba en que se pudiese llegar, pero sí que en el momento en el que la máquina se desengrasó y comenzamos a trabajar las rutinas, con el día a día y demás la gente ya vio que eso funcionaba. Cogieron confianza y encontraron la identidad más allá de jugar como si fueran robots, que es algo que intenté quitar desde el principio.

Yo les decía: ‘puedes hacer esto, esto, esto y esto. Y tú decides’. Y ellos me preguntaban que qué es mejor, y yo respondía que no se lo podía decir, porque cada partida es diferente. Una vez elegida una de las opciones, una de las jugadas, el ejercicio estaba en ver si esa había sido la mejor de todas o si se podría haber escogido otra más efectiva. Y eso me parecía mucho mejor que decirles directamente lo que tenían que hacer. Yo no entendía cómo un equipo ganador no tenía esa base. A partir de que nos entendimos todo fue rodado. Desde que ganamos a Riders en las finales del Nexo, esos días entrenamos genial. Tuvimos un parón que terminó el dos de agosto y, a partir de ese día, se veía que todo iba bien. La clave fue el ejercicio de querer entenderse entre todos por el bien común, que es algo que muchas veces no pasa, y tirar del carro todos juntos. Las últimas tres semanas han sido un absoluto gusto porque siempre se aprendía, y todo el mundo ponía su punto de vista, podía aportar una cosa u otra de mejor o peor calidad, pero estaban todos en el mismo punto. Fue llegar eMonkeyz, la primera partida estábamos todos temblando pero en la segunda y la tercera… fue todo disfrutar.

K: ¿Os da vértigo competir en Superliga?

M: Más que vértigo son ganas. Ganas de estar ‘con los mayores’, porque para algunos de ellos son muchos años, entonces creo que es eso. Creo que el mayor problema que puedan tener es que no caigan en una organización buena, pero intentaremos que si tenemos que separar nuestros caminos o separarnos los 8 que trabajamos aquí que cada uno encuentre la casa que más le convenga y le haga feliz. Por nivel, no creo que tengan ningún problema.

K: ¿Hay algún equipo al que os haga especial ilusión enfrentaros en Superliga?

M: A mi personalmente unos cuantos (risas). Pero creo que a todos les hace ilusión en general encontrarse a Riders, porque hay mucha gente que conocen allí, han compartido mucho tiempo juntos y creo que con G2Arctic porque es un equipo que tienen mucha gente del amateur, y Melzhet es una figura que los chicos respetan mucho como entrenador, que ha sacado a mucha gente del amateur y demás, y Óscar es muy cercano al grupo. Así que creo que, sobre todo, esos dos, por cercanía. Y luego ya creo que por el morbo y por enfrentarte, al campeón… el temilla de ganarle al que ganó la Superliga, eso siempre va a estar ahí.

K: Y…¿planes de futuro a la vista?

M: De momento, irme a Fuengirola de vacaciones (risas), no te puedo decir más. Tengo contrato hasta el 15 de noviembre, y luego pues… ya se verá. Creo que en los esports es un error mirar al futuro muy pronto. Aunque sí que me ha contactado gente, la verdad. Hay gente que ha aparecido en mi twitter después de 9 meses o 3 años sin decirme ni hola… y yo soy una persona muy educada y contesto a todos, pero ya me entiendes. Ya tengo suficiente experiencia, sé que hay que tener paciencia, sé que si el año pasado que entré tarde en el mercado tuve ofertas, este año también las voy a tener, y no hay que rushearlo. Como diría mi madre, hay que pensarlo todo bien, tener calma, estudiar todo lo que se te ponga encima de la mesa y ahora mismo ¿mi futuro? vacaciones. Y el 20 de septiembre empezar otra vez, y en noviembre, ya se verá.

K: Pasando a hablar un poco del panorama del amateur en general, ¿qué panorama te has encontrado? ¿Crees que es un entorno complicado? ¿cuáles dirías que son ahora mismo las mayores dificultades en el amateur español?

M: Lo primero la infraestructura como tal, los clubes faltos de ella. Y luego la selección de personal que creo que es súper deficiente. Creo que la gente que trabaja, muchas veces se rodean de un grupo de amigos para tener confort, y solo buscan la comodidad propia, lo que genera equipos que tienen pequeñas lunas de miel, y que no acaban de ser competitivos porque el equipo está hecho para subsistir y no para competir.

Y después creo que hay que buscar la manera de ayudar a la gente de los staffs a mejorar y a ser competitivos. Creo que en España puede haber muchos problemas en el futuro de talento, sobre todo de entrenadores porque es algo cíclico. Si yo se supone que voy a estar en Superliga, la gente nueva, ¿dónde está? porque yo llevo seis años ya compitiendo… y ese es el problema. Que el recambio parece que no llega. En la última remesa entró, por ejemplo, Melzhet. El año que viene ¿cuántos entrenadores del amateur habrá en Superliga? Jugadores seguramente entren seis o siete, entrenadores mínimo debería subir uno. Y es complicado que eso pase salvo que algún equipo haga alguna apuesta muy grande por alguien que sea de la casa, alguna academia… por ejemplo UCAM promocionando a su entrenador, Riders… o algo del estilo, y es muy complicado y creo que es el futuro punto a tratar del Circuito Tormenta y del Nexo como tal, el cómo ayudar a los entrenadores a ser tan competitivos como los jugadores que salen.

K: ¿Algún consejo para los equipos del amateur?

M: Que tengan paciencia, que no quieran dar saltos de gigante, que busquen el proyecto que cuadre mejor con sus expectativas y que si tienen en mente que su objetivo no es Superliga y es el Circuito Tormenta, que lo dejen claro cuando entran ahí, porque el problema que veo es que muchas veces hay equipos que tienen jugadores con distintos objetivos y eso no ayuda. Porque la gente rema para el mismo sitio pero unos reman más fuerte que otros, y eso al final del camino… genera un choque de intereses.

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